26 abril 2006

M.26.1. Espirales sin compás



En aquel tiempo, la población mundial necesitaba el petróleo para sobrevivir, era un bien escaso y con muchas posibilidades de agotarse.
El emperador G. Bush había decidido acapararlo invadiendo al infiel. Pero el infiel era rebelde y no se dejaba colonizar. Al igual que la zorra con las uvas, el ignorante emperador abrió sus reservas para evitar revueltas. Cualquier cosa antes de reconocer su torpeza.
Simultáneamente un aprendiz de Califa presentaba cuatro millones de inútiles firmas nunca validadas en la que habían dejado su autógrado Supermán, los siete niños de Ecija e incluso me prometen que Osama Bin Laden.
El aprendiz de Califa seguía cometiendo los errores que le llevarían a ser aprendiz perpetuo.
Y es que los emperadores y casicalifas son capaces de dibujar espirales con una regla y decir que son redondas. Todo por no reconocer sus errores.

SHLLC